Durante siglos, los agricultores hacían ofrendas con la esperanza de un milagro -como traduce Amalaya en el idioma local- para una cosecha abundante. Se encuentra a 5.900 pies sobre el nivel del mar, en el Valle Calchaquí, al noroeste de Argentina. La región se destaca por ser uno de los viñedos más altos del mundo, caracterizado por su clima seco con no más de 150 mm anuales de precipitaciones, con importante amplitud térmica; suelo rocoso y arenoso.